Gran parte del atractivo de la moda es su aspecto aspiracional: no es para todos, es exclusiva y dice algo de aquellos que pueden poseerla. Esta premisa ha funcionado tanto para que las marcas de lujo hagan millones… como para que la industria pirata haga miles de millones, 28 mil millones de dólares al año, para ser exactos.

De acuerdo a WWD las versiones falsificadas de productos como bolsas, perfumes y ropa, está viviendo un gran momento. Sin embargo, las marcas más solicitadas en las calles no son las que esperarías, pues al parecer las marcas más lujosas están perdiendo tracción en la demanda, siendo sustituidas por marcas más mainstream. Por ejemplo, este 2015 las marcas más falsificadas son Michael Kors y Tory Burch.

Una posible explicación a este fenómeno podría ser que marcas como Gucci, Louis Vuitton o Chanel son extremadamente difíciles de falsificar con calidad ( es decir, de manera convincente )por lo que incluso las versiones falsas siguen siendo bastante costosas, mientras que una bolsa de Michael Kors puede ser lo suficientemente genérica y por ende fácil de emular. De modo que entre más fácil es producir un producto, más de éste se producirán, haciendo que hay mucha oferta, bajen costos y se consuma de manera masiva.
O lo que es lo mismo… #Capitalismo.